
El paisaje natural es rico y variado. Comprende desde las impactantes motañas y junglas del norte hasta las playas de arena blancas e islas tropicales que se extienden a lo largo del litoral este y sur pasando por los arrozales de las planicias centrales.
Tailandia cuenta con grandes extensiones de suelo aluvial pues pasan por ahí algunos ríos con sus respectivos afluentes. Esto le permite tener una gran cantidad de junglas y zonas pantanosas distribuidas por las zonas costeras del país.
Cuenta también con una gran diversidad de árboles tropicales, como por ejemplo mangles, juncos de Indias, ébano y otros tipos de maderas, los cuales son muy resistentes como por ejemplo del palo de rosa, el palosanto y el mezquite.
La mayor parte de la vegetación se reparte en dos tipos básicos de bosque: el monzónico, con una estación seca de tres meses, y el húmedo, que recibe lluvias durante más de nueves meses al año. El monzónico representa la cuarta parte de la masa boscosa del país y alberga una importante variedad de caducifolios que pierden sus hojas durante la estación seca.
